
Vaginismo: cuando el cuerpo dice no
El vaginismo es la contracción involuntaria, persistente y dolorosa de la musculatura del tercio externo de la vagina que impide o dificulta la penetración. En el DSM-5-TR se integra dentro del Trastorno de Dolor Génito-Pélvico/Penetración junto con la dispareunia.
No es "frigidez", ni falta de deseo, ni rechazo voluntario hacia la pareja. Es un reflejo defensivo que el sistema nervioso ha aprendido y que requiere desaprenderse mediante un proceso gradual.
Factores asociados: antecedentes de dolor en intentos previos (asociación dolor-penetración), educación sexual restrictiva, miedo, vergüenza, antecedentes de abuso sexual (no siempre presentes), endometriosis, vulvodinia o infecciones recurrentes (descartar siempre componente orgánico), y ansiedad de ejecución y anticipación catastrófica.
Tratamiento con evidencia (Ter Kuile et al., 2013; van Lankveld et al., 2006): psicoeducación anatómica y de la respuesta sexual, entrenamiento de la musculatura pélvica con fisioterapia especializada, uso progresivo de dilatadores vaginales con autocontrol total de la usuaria, exposición gradual y técnicas de relajación, reestructuración cognitiva del significado de la penetración, y trabajo en pareja cuando aplica.
Las tasas de éxito superan el 80% con tratamiento estructurado. No es algo con lo que haya que vivir resignada.
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