
Deseo sexual discrepante: cuando uno quiere y el otro no
La discrepancia en el deseo sexual es uno de los motivos más frecuentes de consulta en terapia de pareja. No significa que la relación esté condenada ni que alguien esté "mal"; significa que dos personas con sistemas de deseo distintos están navegando una vida compartida.
Realidad estadística: en cualquier pareja larga, la frecuencia ideal de uno casi nunca coincide con la del otro. Lo problemático no es la diferencia, sino cómo se gestiona.
Errores frecuentes: insistir y presionar (el deseo se inhibe ante la presión), evitar y resignarse (el problema crece en silencio), interpretar la diferencia como rechazo personal ("ya no le gusto"), interpretar el menor deseo como problema "del otro" sin mirar el sistema.
Modelo de Basson aplicable a pareja: en relaciones largas, especialmente para la persona con menor deseo, el deseo no precede al encuentro, sino que emerge cuando hay contexto adecuado (descanso, sin distracciones, sin resentimientos acumulados, con estímulos eróticos, sin presión).
Abordaje terapéutico: psicoeducación sobre el deseo respondiente vs espontáneo, trabajo con los inhibidores (resentimiento, agenda, fatiga, conflictos no resueltos), activación de excitadores (novedad, anticipación, comunicación), negociación de un rango aceptable de frecuencia, ampliación del repertorio para que "tener intimidad" no sea solo coito, separación del tiempo erótico del tiempo de paternidad-maternidad-trabajo.
Cuando hay resentimiento subyacente, conflictos no procesados o secretos en la pareja, ningún trabajo sexológico funciona sin abordar primero la dimensión emocional del vínculo.
¿Te identificas con lo que leíste?
Podemos trabajarlo en consulta. Escribe por WhatsApp y agendamos tu primera sesión.