
Crisis de pánico: qué hacer en el momento
Una crisis de pánico es un episodio súbito e intenso de miedo o malestar que alcanza su punto máximo en pocos minutos y se acompaña de síntomas como taquicardia, dificultad para respirar, sudoración, temblores, mareo, sensación de irrealidad y miedo a morir o a perder el control.
Lo primero que debes saber: una crisis de pánico no te va a matar. Aunque la experiencia es aterradora, no hay daño físico. Es una activación exagerada del sistema de alarma del organismo.
Técnicas inmediatas validadas: respiración diafragmática 4-7-8 (inhala 4 segundos, retén 7, exhala 8); anclaje sensorial 5-4-3-2-1 (nombra 5 cosas que ves, 4 que tocas, 3 que oyes, 2 que hueles, 1 que saboreas); no huir del lugar (salir corriendo refuerza la asociación entre lugar y peligro y favorece la agorafobia); y recordarte: "esto es ansiedad, va a pasar, ya ha pasado antes".
El tratamiento de elección para el Trastorno de Pánico es la TCC, con tamaños del efecto grandes y duraderos (Pompoli et al., 2018). Incluye psicoeducación, exposición interoceptiva a las sensaciones físicas temidas, exposición en vivo a situaciones evitadas y reestructuración cognitiva del significado catastrófico de las sensaciones.
Si tienes crisis recurrentes con miedo anticipatorio, es momento de consultar. Si la crisis se acompaña de ideación suicida o desorganización severa, llama a SAPTEL 55-5259-8121 o a Línea de la Vida 800-290-0024.
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